Desarrollo cognitivo 0-3 años

Hoy voy a hablaros de la importancia de la estimulación temprana en los primeros años de vida.

Cuando hablamos de estimulación, podemos encontrarnos ante dos situaciones diferentes:

  • Estimular las capacidades y destrezas que muestra el niño de forma precoz.
  • Estimular capacidades compensadoras.

Dicha importancia radica en el papel tan importante de los primeros años de vida, ya que son en estos donde el niño está en pleno crecimiento, lo que conlleva un cambio constante donde se desarrollan y perfeccionan unas capacidades esenciales. 

Por lo tanto, vamos a focalizar este post en la estimulación del desarrollo cognitivo de 0-3 años.

Como bien diría Piaget, los niños desarrollarán la inteligencia práctica, la cual solo se podrá conseguir con la manipulación de objetos.

Es por ello, que los aspectos básicos en esta etapa son los siguientes:

  • Presta atención a los objetos móviles y de colores.
  • Coordinación de movimientos.
  • Predominio de reflejos innatos.
  • Repite acciones por el placer que le causan.

A continuación, os expongo unas actividades, las cuales, persiguen un objetivo concreto, que sirven para fomentar y potenciar esa exploración en el infante.

Para trabajar el inicio de la coordinación podemos realizar las siguientes actividades:

  1. Tumbar al bebé boca abajo, apoyado sobre sus antebrazos. Ofrecer un juguete o le ponemos el chupete cerca de la boca para que intente cogerlo con ésta sin usar las manos.
  2. Ponerle en las manos un objeto y ayudarle para que aprenda a llevárselo a la boca.

Para asociar sonido con movimiento, podemos hacer las siguientes actividades:

  1. Colocar al bebé en la muñeca un lazo con una campanilla o cascabel, para que asocie el sonido con el movimiento de la mano. Alternar en ambas manos incluso en los pies.
  2. Ofrecer al bebé algún juguete sonoro que, al agitarlo suene.

Para iniciar el desarrollo de la atención y la observación podemos hacer las siguientes actividades:

  1. Frente a una pared blanca proyectamos una luz hacia ellos. Nosotros, situados detrás del bebé, haremos figuras con las manos o algún objeto. No hablarle; dejar que observe.
  2. Colocar al bebé en su silla frente a una superficie blanca no brillante y, desde atrás, tirarle bolitas de papel de colores, hojas, etc. El bebé debe observar cómo caen.

Como podéis ver, todas las actividades propuestas son de fácil acceso para todos, no necesitáis hacer uso de materiales específicos, ya que con cualquier objeto cotidiano conseguiréis impulsar la exploración de los más pequeños.

Espero que os sea de ayuda, lo llevéis a la práctica y para cualquier información o consulta personal no dudéis en contactar conmigo por privado a través de mi Facebook o mi Instagram.

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